Hiperhidrosis y sus tratamientos

El verano está a la vuelta de la esquina y las altas temperaturas ya están aquí. Esta situación ha provocado que me lleguen a la consulta el típico de aumento de casos de hiperhidrosis, que es el motivo que me motiva a escribir este artículo.

Para explicarlo en palabras muy sencillas, la hiperhidrosis es la producción de sudor anormalmente mayor a la requerida para regular la temperatura corporal, es decir, sudar más de lo normal.

Los síntomas se manifiestan principalmente en las palmas de las manos, plantas de los pies, axilas y regiones craneofaciales. El diagnóstico es clínico, el paciente suele ser quien observa que suda profusamente y en ocasiones de forma desmesurada a la normal. Se analiza si la sudoración supone una incomodidad física, social o emocional para el paciente mediante distintas escalas entre otros tests clínicos.

Fuente: Murillo-Bonilla LM, Medrano DSA, Lara MGM, Medrano BA, González RPU, Cruz MAS, Godínez JMG. Opciones Terapéuticas en Hiperhidrosis. Rev Med Clin [Internet]. 2 de febrero de 2018 [citado 30 de mayo de 2020];2(1):30-4. Disponible en: https://www.ipao.com.mx/revistas/index.php/rmc/article/view/43

Según su etiología y localización, puede ser clasificada en:

  • Primaria: aparece de forma focal, idiopática, bilateral y simétrica en axilas, palmas de las manos, plantas de los pies o regiones craneofaciales (son las zonas donde más predominan las glándulas sudoríparas ecrinas). La sudoración puede aparecer de forma continua o en fases, excepto en la noche, Se inicia generalmente con la pubertad y el 40% de los casos tiene antecedentes familiares. La etiología de la hiperhidrosis primaria es una anormal respuesta del sistema nervioso autónomo al estrés emocional, cuyo centro reside en la corteza cerebral y ocurre cuando el paciente se encuentra en estado de vigilia. Se desconoce su origen pero puede tener un componente genético.
  • Secundaria: es también denominada generalizada. Se manifiesta con mayor frecuencia como sudoración excesiva generalizada y está relacionada con una condición médica subyacente (obesidad, hipertiroidismo, diabetes, alteraciones hormonales…) o el uso de medicamentos. Ésta abarca todo el cuerpo y ocurre tanto durante el sueño como en estado de vigilia.

La hiperhidrosis puede producir problemas dermatológicos mayores como irritaciones, descamaciones, infecciones o bromhidrosis o; por otro lado, reducir la calidad de vida de los pacientes pudiendo dar lugar a problemas psicológicos y emocionales como inseguridad, ansiedad o depresión afectando tanto a la vida personal como profesional de los pacientes. Quienes sufren hiperhidrosis suelen tener impedimentos en las actividades diarias, las interacciones sociales y las actividades profesionales como agarrar objetos con seguridad, hacer deportes, dar apretones de manos, o tocar instrumentos musicales.

Existen múltiples tratamientos que varían con respecto a la gravedad del cuadro clínico de cada paciente. Dentro de éstos se encuentran antitranspirantes tópicos, la iontoforesis, neurotoxina botulínica, la simpatectomía y técnicas quirúrgicas ablativas dirigidas a los tejidos de las glándulas sudoríparas.

  • Antitranspirantes: las sales de aluminio son los principales agentes tópicos para la hiperhidrosis. Su mecanismo de acción se atribuye a una interacción entre el cloruro de aluminio y la queratina en los conductos de sudor con el cierre del conducto o una acción directa sobre el epitelio de la glándula excretor ecrino. Estos agentes de considera que solo son eficaces en los casos más leves de hiperhidrosis, y la duración del efecto es a menudo limitado a 48 horas. El efecto secundario más común es la irritación de la piel, probablemente relacionado con una alta concentración de sal.
  • Toxina botulínica: la toxina botulínica se utiliza por sus efectos anticolinérgicos en la unión neuromuscular y en las terminaciones colinérgicas de los ganglios simpáticos que inervan las glándulas sudoríparas. La técnica de aplicación consiste en la realización de múltiples punciones en la piel de la zona afectada, lo que resulta doloros para el paciente. Su efecto dura alrededor de 4 meses.
  • Anticolinérgicos sistémicos: producen una disminución del sudor de forma generalizada, por lo que son poco utilizados en la hiperhidrosis localizada. Se utilizan, básicamente, en la hiperhidrosis generalizada y en algunos casos de hiperhidrosis compensadora importante en los que falla el resto de tratamientos. Suelen ser mal tolerados por sus efectos secundarios.
  • Iontoforesis: consiste en pasar una corriente eléctrica de bajo voltaje por agua. Resulta poco útil en la hiperhidrosis axilar por la dificultad en la administración y la irritación que puede causar, así que es es utilizada básicamente en el tratamiento de la hiperhidrosis palmar y plantar. El único efecto secundario descrito es la sequedad excesiva, que puede producir fisuras en la piel. Su principal inconveniente es que, al cesar el tratamiento, reaparece la hiperhidrosis inmediatamente.
  • Manejo quirúrgico: la cirugía se reserva para aquellos refractarios al tratamiento médico y en los que la hiperhidrosis está teniendo un impacto significativo en sus actividades de la vida diaria.

Por último me gustaría destacar la propuesta de Irene Fernández Sánchez y Aránzazu Zarzuelo Castañeda en su artículo «Toallitas cosméticas para el tratamiento de la hiperhidrosis sin la presencia de sales de aluminio». Me parece una propuesta interesante intentando evitar en la medida de lo posible los efectos secundarios de las sales de aluminio.

Bibliografía:

  1. Alfaro CK. Hiperhidrosis primaria, un enfoque en la terapéutica tópica. Rev Med Cos Cen. 2016;73(619):355-359.
  2. Murillo-Bonilla LM, Medrano DSA, Lara MGM, Medrano BA, González RPU, Cruz MAS, Godínez JMG. Opciones Terapéuticas en Hiperhidrosis. Rev Med Clin [Internet]. 2 de febrero de 2018 [citado 30 de mayo de 2020];2(1):30-4. Disponible en: https://www.ipao.com.mx/revistas/index.php/rmc/article/view/43Más formatos de cita 
  3. FERNÁNDEZ-SÁNCHEZ I, ZARZUELO-CASTAÑEDA A. Toallitas cosméticas para el tratamiento de la hiperhidrosis sin la presencia de sales de aluminio.. FarmaJournal [Internet]. 14 Ene 2020 [citado 30 May 2020]; 5(1): 17-26. Disponible en: https://revistas.usal.es/index.php/2445-1355/article/view/21767

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s